Cómo saber cuánto vale una carta Magic

La pregunta llega casi siempre con la misma forma: alguien abre una caja que llevaba quince años en un armario, ve un dragón con el borde negro y quiere saber si tiene algo. La respuesta corta es que la ilustración no dice nada del precio. Lo dicen otras siete cosas.

Varias cartas Magic extendidas sobre una mesa, de ediciones y acabados diferentes

La ilustración es lo primero que se mira y lo que menos dice del precio.

Los precios de esta guía son de Cardmarket a fecha de septiembre de 2026 y sirven como orden de magnitud, no como tarifa: se mueven cada semana.

1. La edición

Es el factor que más pesa y el que más sorprende. La misma carta, con la misma ilustración y el mismo texto, puede valer treinta euros o dos según en qué caja se imprimió.

Exalted Angel es un ejemplo limpio:

Edición Precio
Onslaught (2002) 30,72 euros
Murders at Karlov Manor Commander (2024) 1,96 euros

Es la misma carta. La diferencia es que la primera se imprimió una vez, hace más de veinte años, y la segunda entró en un producto reciente que se fabricó en cantidad.

Scalding Tarn lleva el caso al extremo: once ediciones diferentes, desde los 27 euros de la versión de Zendikar hasta los 244 de la Zendikar Expeditions. Sin mirar el símbolo de la edición no hay forma de saber cuál tienes.

Si lo que tienes es una colección antigua, la guía sobre qué ediciones antiguas valen dinero explica cómo reconocerlas a simple vista.

2. La versión exacta

Dentro de una misma edición conviven versiones diferentes, y no valen igual. Fierce Guardianship, en Commander Masters y solo en esa caja:

Versión Precio
Normal 48,63 euros
Marco invertido 69,28 euros
Marco invertido en foil 110,66 euros

Del mismo set, la misma carta, tres precios. Las versiones especiales salen en menos sobres, y esa escasez es todo el motivo de la diferencia.

Aquí entran también las ilustraciones alternativas. Una carta con una ilustración diferente de la que llevaba en su edición normal es, a efectos de precio, otra carta: se busca por separado y se paga por separado. La misma Fierce Guardianship, fuera de Commander Masters, tiene una versión de Secret Lair a 49,07 euros y otra del set de Avatar: la leyenda de Aang a 61,89.

Y no siempre encarecen. En Strixhaven Mystical Archive, la versión de Cultivate con la ilustración especial se queda en 0,40 euros, mientras que la corriente del mismo set está en 1,37. La ilustración llamativa vale aquí menos de un tercio que la normal, porque salió en muchos más sobres.

3. El idioma

El inglés es la referencia y casi siempre el precio más alto, porque es el idioma que compra todo el mundo. El resto se paga por debajo.

Un Swords to Plowshares de Ice Age ronda los 20 euros en inglés y unos 10 en castellano. La mitad, por la misma carta con el mismo estado.

Hay excepciones: en algunas cartas antiguas el japonés se paga por encima del inglés. Pero como regla de partida, si tu colección es en castellano, la referencia en inglés que encuentres por internet está por encima de lo que vale.

4. El estado

El desgaste descuenta, y descuenta más cuanto más cara es la carta. Estos son los porcentajes que aplicamos sobre el precio de una carta en estado NM:

Precio de la carta EX GD LP o peor
Menos de 15 euros 80 % 70 % 50 %
De 15 a 25 euros 85 % 70 % 50 %
De 25 a 100 euros 85 % 75 % 65 %
Más de 100 euros 90 % 80 % 70 %
Alpha, Beta y Unlimited 80 % 60 % 40 %
Foils 75 % 50 % 30 %

Mapa de la tabla de descuentos: cuanto más oscura la celda, más valor pierde la carta, y la fila de los foils es la más oscura

El mapa enseña la otra cara de la tabla: lo que la carta pierde. Cuanto más oscura la celda, más se descuenta. La fila de los foils es la que más se oscurece.

Dos cosas llaman la atención de esta tabla. La primera es que una carta cara aguanta mejor el desgaste: un ejemplar de más de 100 euros en estado GD conserva el 80 % de su valor, mientras que uno de menos de 15 euros en el mismo estado se queda en el 70 %. La segunda es que los foils son mucho más frágiles en precio: un foil en LP vale menos de un tercio de lo que valdría en NM.

Qué significa cada categoría está explicado en la guía sobre el estado de las cartas.

5. El foil y el acabado

El foil suele valer más que la versión normal, aunque la diferencia varía mucho:

Carta Normal Foil
The One Ring 89,28 euros 109,43 euros
Exalted Angel (Onslaught) 30,72 euros 213,41 euros

En The One Ring el foil añade poco más de un 20 %. En Exalted Angel lo multiplica por siete, porque en 2002 los foils salían en muchísima menos cantidad que hoy.

Pero con saber que una carta es foil ya no basta. Desde hace unos años cada edición saca varios acabados diferentes, y entre ellos hay más distancia que entre el normal y el foil de toda la vida. The One Ring es el ejemplo que mejor lo enseña:

Versión Precio
Normal 89,28 euros
Foil 109,43 euros
Foil especial bundle 86,11 euros
Foil arte extendido 238,33 euros
Foil de presentación 205,46 euros
Foil "Silver Scroll" 714,00 euros

Barras con el precio de los seis acabados de The One Ring, del más barato al más caro

El foil del bundle es el único que cotiza por debajo de la versión normal.

La misma carta, seis de sus acabados, del entorno de los 86 euros a los 714. Y esa lista se queda corta: la versión numerada del póster, con la tirada limitada a unos pocos ejemplares, se mueve por encima de los 4.000 euros.

Varios acabados de la misma carta Magic juntos, cada uno con un brillo diferente

Los acabados de una misma carta, en orden de precio. La diferencia entre el más barato y el más caro son casi setecientos euros.

Hay un acabado que rompe la regla. El foil especial del bundle cotiza por debajo de la carta normal: 86,11 frente a 89,28 euros. Ese acabado venía en un producto que se fabricó en cantidad, así que hay más ejemplares que demanda para absorberlos. Que una carta lleve brillo no la encarece por sí solo. Lo que sube el precio es que se imprimieran pocas.

Y hay un caso en el que el foil juega en contra: en las cartas antiguas es frecuente que estén curvadas, y una carta curvada baja de estado. Un foil de los primeros años en mal estado puede valer menos que la versión normal en buen estado.

Un foil antiguo de Magic visiblemente curvado junto a una carta normal plana

Un foil de los primeros años, curvado. Al lado, la versión normal sin curvar.

La consecuencia práctica es que el acabado hay que mirarlo carta a carta. Buscar el nombre y quedarse con el primer precio que sale es la forma más rápida de equivocarse en un orden de magnitud, en cualquiera de las dos direcciones.

6. La demanda

Una carta cara es una carta que alguien quiere hoy. Y lo que la gente quiere cambia cuando cambia lo que se juega.

Alchemist's Talent salió en un producto de Commander de 2024 y valía unos 4 euros. Hoy está en 9,49. No cambió la carta: cambió el uso que se le encontró.

Esto funciona igual de bien en la otra dirección. Una carta que se jugaba mucho hace cinco años y ya no se juega puede haber perdido la mitad de su valor sin que su dueño se entere. Por eso una tasación de hace tres años no sirve.

7. La liquidez

Este es el factor que nadie tiene en cuenta y el que más diferencia hay entre el precio que ves en una web y el dinero que acabas cobrando.

Un Scalding Tarn de Zendikar Rising Expeditions figura a unos 42 euros. Pero se vende menos de un ejemplar cada tres días en toda la plataforma. Poner el tuyo a la venta significa esperar semanas, y bajar el precio si hay prisa.

Una carta de 5 euros que se vende a diario se convierte en dinero mañana. Una de 40 que se vende una vez cada tres días es un número en una pantalla hasta que aparece alguien que la quiera. Las dos figuran en la lista de precios; solo una es dinero.

Cuando compramos una colección, esto es parte de lo que asumimos: nos quedamos con la espera.

Qué significa esto si quieres vender

Hay una cifra que conviene interiorizar antes de hacer cuentas. De las más de cuatro mil cartas que hemos valorado una a una, el 86 % era bulk: cartas por debajo de cinco euros, que se venden por kilos y no por unidades. Solo el 14 % restante superaba ese umbral.

El valor de una colección está casi siempre concentrado en unas pocas cartas. Y esas cartas casi nunca son las que su dueño cree, porque la memoria guarda las ilustraciones llamativas y el precio lo establecen la edición, el estado y lo que se juegue esta temporada.

Por eso no pedimos que cuentes ni ordenes nada. Contar cartas no dice nada sobre el valor: hay que mirarlas una a una, y eso es exactamente el trabajo que hacemos nosotros.