Qué cartas Magic antiguas valen dinero y cuáles no
Que una carta sea vieja no la hace valiosa. Lo que hace valiosas a las cartas Magic antiguas es que se imprimieran pocas y que alguien las siga queriendo. En los noventa pasaron las dos cosas a la vez en unas cuantas ediciones, y la contraria en muchas otras.
Esta guía recorre qué cartas Magic antiguas se pagan hoy, cuáles no valen nada por mucho que lo parezcan, y cómo separar unas de otras mirando la carta.
No todas las cartas Magic antiguas valen lo mismo, ni de lejos: de las ediciones que salieron hasta 2003 hay unas cuantas que se pagan bien y otras tantas que hoy se venden por kilos.
La buena noticia es que separar unas de otras no exige saber de Magic. Basta con mirar el borde.
La diferencia que más dinero mueve en una colección antigua se ve sin leer nada.
La regla del borde
Magic cambió el diseño de sus cartas en julio de 2003, con la Octava Edición. Todo lo anterior lleva el marco antiguo; todo lo posterior, el moderno.
Ese cambio de diseño coincide casi exactamente con la frontera del valor:
- Marco antiguo, hasta Scourge (mayo de 2003): ahí es donde está el dinero.
- Marco moderno, de Octava Edición en adelante: salvo excepciones concretas, no.
Cada punto es una edición y la línea marca la Octava. La mediana de lo que vale una caja pasa de unos 500 dólares antes a poco más de 100 después.
No es magia ni casualidad: es que las tiradas crecieron muchísimo a partir de esos años. Una carta de 1995 se imprimió en una fracción de la cantidad en que se imprimió la misma carta reeditada en 2010.
Si abres una caja y todas las cartas tienen el marco moderno, la colección puede valer dinero, pero será por cartas concretas, no por antigüedad.
Las cartas Magic antiguas que sí valen dinero
Todo lo publicado hasta Scourge incluida. Eso cubre las ediciones básicas antiguas (Alpha, Beta, Unlimited y Revised) y todas las expansiones desde Arabian Nights hasta Scourge: Ice Age, Alliances, Mirage, Tempest, la saga de Urza, Invasion, Odyssey, Onslaught y compañía.
Revised (1994) es el caso especial que conviene conocer. Es una edición básica, pero de las antiguas, y sigue siendo premium: es donde vivían las tierras duales, que hoy son de las cartas más caras del juego. Si alguien te dice que las ediciones básicas no valen nada, Revised es la excepción.
Las que se imprimieron sin parar
Aquí está el desengaño más habitual. Todas las ediciones básicas desde la Cuarta en adelante se imprimieron en cantidades enormes durante años, y son precisamente las que más llegan en las colecciones.
Cuarta, Quinta, Sexta, Séptima, Octava, Novena, Décima, y luego toda la serie que empieza por M: M10, M11, M12 y las que siguen.
Cuando alguien abre una caja llena de cartas de los noventa y ve cientos de ejemplares con aspecto antiguo, casi siempre está viendo Cuarta y Quinta Edición. Son viejas de verdad, pero se fabricaron sin parar, y hoy son bulk: cartas de céntimos que se venden por kilos.
Cómo reconocer una carta Magic antigua sin saber de Magic
Dos señales, por orden de utilidad.
Primera, el borde. Marco antiguo, bien. Marco moderno, salvo cartas sueltas concretas, no. Si no sabes distinguirlos, compara dos cartas cualesquiera de distintas épocas y la diferencia salta a la vista: el marco antiguo tiene las esquinas del recuadro de la ilustración más marcadas y la tipografía es diferente.
Segunda, el símbolo de la edición. Está en el lateral derecho, a la altura del nombre del tipo de criatura. Si es un número romano o una letra con un número, la carta es de una edición básica y casi con total seguridad no vale nada:
| Símbolo | Edición | Valor |
|---|---|---|
| IV | Cuarta Edición | Bulk |
| V | Quinta Edición | Bulk |
| VI | Sexta Edición | Bulk |
| 7 | Séptima Edición | Bulk |
| 8, 9, X | Octava, Novena, Décima | Bulk |
| M10, M11, M12... | Serie Magic 2010 en adelante | Bulk |
Las ediciones que sí valen no llevan números: llevan símbolos con dibujo, distintos en cada expansión.
Hay un atajo adicional: Quinta, Sexta y Séptima tienen el borde blanco. Si ves una carta de aspecto antiguo con el borde blanco en lugar de negro, es de una edición básica y no vale nada.
El error más caro
Los dos fallos que más vemos van en direcciones opuestas y ambos cuestan dinero.
Sobrevalorar el volumen. Es el más frecuente. Un álbum enorme, lleno hasta arriba, sin clasificar, da la sensación de que tiene que valer una fortuna. Casi nunca es así: el volumen sin clasificar suele ser precisamente el material que nadie separó porque no valía la pena separarlo. Una colección de 978 cartas puede pagarse a 700 euros, y una de 26 cartas a 1.900. El montón no es el valor.
Cada punto es una de las colecciones de las que tenemos anotado el tamaño. El montón de la derecha se pagó menos que el puñado de la izquierda.
Infravalorar lo antiguo. El contrario, y el más caro de los dos. Cartas viejas guardadas en una caja de zapatos, con aspecto gastado, que su dueño da por perdidas porque están feas y son de hace treinta años. Ahí es donde aparecen las sorpresas. Una carta de 1994 en mal estado sigue valiendo bastante más que una de 2015 impecable.
Si tienes que elegir qué mirar primero, mira lo viejo y lo feo. Lo bonito y voluminoso ya lo habrías mirado tú.
Qué hacer con esto
Esta guía sirve para hacerte una idea, no para tasar. El valor final depende también de la edición exacta, el idioma, el estado y la demanda de cada carta, y eso hay que mirarlo una a una.
Si entre tus cartas Magic antiguas hay alguna con el marco antiguo, merece la pena una valoración de verdad antes de venderlas a peso o regalarlas.