Cartas Magic falsas: cómo detectarlas

Distinguir una carta Magic auténtica de una falsificación es más fácil de lo que parece. Hace falta una lupa, una báscula de precisión y saber dónde mirar.

¿Hay que tener miedo a las falsificaciones?

Lo primero: no hay motivo para temer que una colección esté llena de cartas falsas. Entre cientos de miles de cartas que pasan cada año por manos de compradores profesionales, las falsificaciones son muy pocas.

El motivo principal es sencillo: las falsificaciones lo bastante buenas como para pasar un examen a simple vista son casi inexistentes.

Cartas Magic auténticas y falsificaciones sobre una mesa

Ningún test sirve por sí solo

No existe una prueba única que garantice la autenticidad de una carta Magic. Una de las razones es que algunas cartas son muy antiguas.

Con los años, Wizards of the Coast ha usado técnicas de impresión y materiales muy diferentes. Los falsificadores, por su parte, también han ido mejorando.

El asunto es complejo y esta guía no pretende agotarlo. Lo que busca es dar pistas sencillas y aplicables.

Qué hace falta

Con una báscula de precisión y una lupa de joyero de 20 aumentos se hacen todas las pruebas de esta guía. Las dos cosas son baratas y no hace falta nada más: un microscopio solo sirve para mirar con más comodidad lo mismo que ya se ve con la lupa.

Conviene tener delante una carta auténtica de la misma colección y del mismo color que la sospechosa. Comparar es lo que convierte cada prueba en concluyente.

Las tres pruebas

Cada una mira una zona diferente de la carta:

  • El peso
  • La calidad de impresión
  • La luz

Después de las tres hay dos terrenos con falsificaciones de características propias: las cartas antiguas de Alpha y Beta, y las falsificaciones modernas.

1. El peso

Para esta prueba se pesa la carta en una báscula de precisión. Una carta auténtica de Magic: The Gathering pesa entre 1,7 y 1,8 gramos. Una desviación pequeña en cualquiera de los dos sentidos es normal y no significa nada.

El peso depende de los materiales que se usan al fabricarla. Como las falsificaciones se hacen con materiales diferentes, el peso suele desviarse del original.

Esta prueba delata además la mayoría de las falsificaciones de los últimos años, porque sus autores no usan el mismo papel. Esas cartas suelen pesar alrededor de 1,9 gramos, ya que llevan más plástico que las auténticas.

Carta auténtica sobre una báscula de precisión, marcando 1,76 gramos

Auténtica. Esta carta pesa 1,76 gramos, justo en el centro del margen que se considera correcto.

Carta falsa sobre una báscula de precisión, marcando 1,85 gramos

Falsa. Esta pesa 1,85 gramos, muy por encima del límite de 1,8. Motivo más que suficiente para sospechar.

2. La calidad de impresión

Una carta auténtica tiene rasgos que hasta hoy no se han conseguido replicar. Las cartas de Magic se imprimen de forma industrial: en un primer paso, todos los colores se imprimen punto a punto y capa a capa. Esos puntos y esas capas componen la imagen de la carta. Este tipo de impresión no puede producir bordes nítidos, líneas rectas ni texto.

Por eso el marco negro, el texto y los símbolos de expansión y de maná se imprimen aparte, en una capa superior y con otra técnica. Ahí es donde fallan las falsificaciones, y se ve con una lupa.

De todo lo que sigue, lo más rápido son las tres marcas del reverso: el punto verde, la T y los cuernos de Deckmaster. Con mirar esas tres se descarta la mayoría de las falsificaciones.

2.1 El punto verde

Dentro del punto verde del reverso de la carta hay una mancha amarilla. Dentro de esa mancha hay cuatro puntos rojos formando una L. Además, el punto verde tiene que estar rodeado por un círculo negro saturado y continuo.

Punto verde de una carta auténtica visto con lupa

Auténtica. Se ven con claridad los cuatro puntos rojos en forma de L dentro de la mancha clara.

Punto verde de una carta falsa visto con lupa

Falsa. No hay ni un solo punto rojo dentro de la mancha clara.

2.2 La T de Magic: The Gathering

Las palabras Magic: The Gathering aparecen en letras grandes en el reverso de la carta. Se reconoce una falsificación muy rápido mirando la T de The. Los bordes inferior y derecho de la letra tienen líneas onduladas. El izquierdo, en cambio, es una línea recta y lisa.

La letra T del reverso de una carta auténtica

Auténtica. Se aprecia que la T tiene una línea recta a la izquierda y una línea ondulada a la derecha.

La letra T del reverso de una carta falsa

Falsa. Todas las líneas negras de la T son iguales. No hay diferencia entre el borde recto y el ondulado.

2.3 Los cuernos de Deckmaster

Otro truco para descartar falsificaciones por el reverso es mirar de cerca la palabra Deckmaster. Encima de cada una de las dos letras E hay una pequeña media luna. En las falsificaciones suelen faltar.

La palabra Deckmaster en una carta auténtica, con las medias lunas sobre las letras E

Auténtica. Se ven con claridad los cuernos sobre las letras E de Deckmaster.

La palabra Deckmaster en una carta falsa, sin las medias lunas

Falsa. Aunque la impresión tiene buen aspecto, faltan los cuernos.

2.4 Las líneas y los puntos

Las tres marcas anteriores son sitios concretos donde mirar. Esta es la misma idea aplicada a toda la carta: como los puntos de color no pueden formar un borde nítido, cualquier línea recta del diseño delata la falsificación si está hecha de puntos.

Sirve cualquier línea: el símbolo de expansión, el recuadro que rodea la palabra Deckmaster o el borde del cuadro de texto. En una carta auténtica esas líneas destacan nítidas y continuas sobre el patrón de puntos, porque se imprimieron encima y en otra pasada. En una falsificación se deshacen en puntos negros que se mezclan con los azules, rojos, amarillos y verdes de debajo.

El patrón de puntos de color, por su parte, tiene que verse regular y nítido. Si se ve borroso o caótico, la carta no es auténtica.

Capas de impresión del símbolo de expansión en una carta auténtica

Auténtica. Las líneas negras del símbolo de expansión se distinguen con claridad de los puntos de color impresos.

Capas de impresión del símbolo de expansión en una carta falsa

Falsa. Aquí las líneas están hechas de puntos negros y se mezclan directamente con los puntos de color.

Patrón de roseta de una carta auténtica

Auténtica. Los puntos y las líneas son de una nitidez absoluta, y el recuadro del texto se distingue sin esfuerzo del patrón de puntos.

Patrón de roseta de una carta falsa

Falsa. Las líneas están borrosas y los puntos de color son caóticos, sin formar un patrón reconocible.

3. La luz

Lo que se mira sobre todo es cuánta luz deja pasar la carta, aunque el tipo de núcleo también cuenta. Aquí es donde más importa comparar con una carta de la misma colección y del mismo color: saltarse ese paso lleva con facilidad a un falso positivo.

3.1 La capa azul

Al mirar una carta de Magic a contraluz debería apreciarse un tono azulado. Mirándola de canto se ve también una capa azul. Las falsificaciones suelen tener el núcleo negro, es decir, una capa negra en el centro. Además, el canto de las falsificaciones parece mucho más afilado.

Canto de una carta auténtica, con la capa central azulada

Auténtica. La capa central de la carta tiene un tono azulado. El canto no está perfectamente afilado, seguramente por la producción en serie.

Canto de una carta falsa, con la capa central negra

Falsa. La capa central es negra. Además, el canto es muy liso, porque estas cartas se producen en cantidades pequeñas y el corte queda más afilado.

3.2 Cuánta luz pasa

Si la carta sospechosa es auténtica, tiene que dejar pasar la misma luz que una carta real. El haz de luz debería ser uniforme y deberían verse los dos lados de la carta dentro de él.

Muchas falsificaciones son bastante opacas. Es más raro que dejen pasar más luz que una carta auténtica, pero en cualquiera de los dos casos la carta no supera la prueba.

Carta auténtica vista a contraluz

Auténtica. El resultado depende de la antigüedad de la carta, de los colores del anverso y de si tiene núcleo azul. La mayoría lo tiene, pero falta en algunas colecciones, como Ice Age.

Carta falsa vista a contraluz

Falsa. Aquí también hay diferencias claras a contraluz. Lo más llamativo es que la luz que atraviesa la carta suele quedar mortecina o demasiado intensa.

Dos casos particulares

Las cartas de Alpha y Beta

En los primeros años de Magic: The Gathering, los falsificadores usaban cartas de Collectors Edition e International Edition para fabricar cartas de Beta.

El truco consiste en pegar la cara de una carta de IE o CE sobre el reverso de una carta auténtica. Por el pegamento, estas cartas suelen pesar más que las originales. Además, el adhesivo se ve con una lupa y la carta acaba curvándose, como si hubiera cogido humedad. A veces son también algo más pequeñas, porque se recortaron para ajustar el peso.

Si tras las primeras pruebas queda alguna duda, se puede comparar la alineación de los símbolos de maná, que es claramente diferente entre Alpha, Beta, Unlimited e IE/CE.

Carta con el reverso pegado, vista de canto

Estas cartas suelen tener restos de pegamento y arrugas en los bordes, donde quien las manipuló intentó apretar las dos capas todo lo posible. De canto, el adhesivo a veces se confunde con la capa azul del núcleo y cuesta más verlo.

Restos de pegamento en el borde de una carta con el reverso pegado

Ninguna supera la prueba del peso: el adhesivo las deja más pesadas que las originales.

Otra práctica antigua consistía en recortar cartas de Beta redondeando las esquinas para que parecieran de Alpha. Se reconocen por unas esquinas irregulares, demasiado redondeadas o poco redondeadas. Además, las esquinas de Alpha tienen un pequeño reborde y el troquelado se ve con claridad en el reverso.

Una carta de Alpha auténtica junto a una de Beta recortada

Esquina de una carta de Alpha vista de cerca

El reborde de las esquinas es lo que delata cuál de las dos es la de Alpha.

Las falsificaciones modernas

Están apareciendo más falsificaciones de cartas de doble cara. El motivo es sencillo: si el reverso está impreso, no hay forma de comprobar en él las marcas de seguridad. Aun así, quedan cosas donde fijarse:

  • Suelen notarse brillantes al tacto, por llevar más plástico. La mejor forma de apreciarlo es compararlas con una carta auténtica.
  • Se detectan irregularidades en el símbolo de expansión y en las líneas que no quedan rectas, como se explica en las líneas y los puntos.
  • Suelen tener el núcleo negro en lugar de azul. Se comprueba mirando el canto con una lupa, sin necesidad de romper la carta.

Carta de doble cara falsificada

Conviene saber además que no toda rareza es una falsificación. Entre cartas nuevas de Collector Booster o de sobres promocionales hay diferencias notables de calidad, porque se fabrican en Japón, en Europa y en Estados Unidos. El núcleo azul se ve a veces morado o anaranjado, el peso se va un poco y el tacto cambia.

Dos ejemplares de la misma carta impresos en fábricas diferentes

Comparando dos ejemplares de Solitude de Modern Horizons 2, cualquiera diría sin dudarlo que una de las dos es falsa. Y sin embargo solo se fabricaron en sitios diferentes. Ante una carta así, lo que sigue valiendo son las marcas de impresión: el punto verde, la T, los cuernos de Deckmaster y las líneas.

En resumen

Para comprobar si una carta sospechosa es falsa conviene combinar el peso, la calidad de impresión y la luz. Ninguna prueba vale por sí sola, y hay que tener siempre delante una carta auténtica de la misma colección para comparar.

Juzgar una carta a partir de fotos es difícil, así que ante la duda lo razonable es enseñarla en persona. En la tienda de confianza más cercana suelen poder hacer estas mismas pruebas.

Si tienes una carta guardada desde hace años, o acabas de comprar una y dudas de su autenticidad, escríbenos y le echamos un vistazo.

Y si lo que quieres es saber cuánto vale lo que tienes, empieza por los siete factores que determinan el precio de una carta Magic y por el estado de la carta.